Un Plugin para chequear la Escucha
OjoConElSonido
Todos padecemos la eterna lucha para conseguir los mejores auriculares posibles. Cada uno suena diferente debido a propiedades físicas, materiales y composición. Al parecer la solución llega por medio de un plugin llamado “Sonarworks”. ¿Cómo funciona? Se mide el sonido del modelo de auricular y se crea un perfil digital para corregirlo mediante un proceso interno en tu estación de producción obteniendo resultados de gran exactitud. Entre algunas opciones encontramos la de cambiar nuestra mezcla al viejo y querido MONO, pero manteniendo la corrección stereo. También, un botón para evitar la saturación una vez realizada la calibración. Este proceso de calibración ajusta las frecuencias de tu monitoreo de tal manera que podrás llevar la referencia “plana” de los estudios profesionales a cualquier lado. Los auriculares standard se transforman en perfectos dispositivos de precisión brindándonos el sonido exacto para realizar la mezcla y el mastering con total confianza. ¿Esto para que nos ayudaría también? Al trabajar con alguien a la distancia se puede tener el mismo balance del tono y se puede reducir las discusiones causadas por diferentes referencias.
01-02-2017 · Link permanente · Meta tags: plugins estudio sonido
Échale la culpa al Pro Tools
OjoConElSonido
No hay duda que la música va mutando a medida que pasan las décadas con las nuevas tecnologías que generan el denominado “nuevo sonido”.

Y con esto también aparecen los que dicen que estábamos mejor así, que lo nuevo nos está matando. Una de las frases que mas escuchamos es “Pro Tools y Autotune arruinaron la música”. Pero eso es lo gracioso de la tecnología. Necesita de nosotros para decirle que hacer. Decimos que fue un “error de la PC” cuando por lo general el error es nuestro ya que los famosos bugs, virus, cuelgues, etc. generalmente provienen de la persona que escribió el código o diseño los componentes que fallaron. A ver….Si uno quiere usar Pro Tools como la vieja escuela, se puede. .

Simplemente no hay que mirar las ondas cuando se graba, se cierra la ventana y se mira el counter como una máquina de cinta. Tampoco tenés que asegurarte que cada golpe, cada nota estén al mismo volumen. Solamente graba la música y después la escuchás.

La cinta en si misma juega un papel preponderante en la textura y el color de la mezcla final. Por ejemplo, para que las guitarras sobresalgan se requiere grabarlas un poco más “brillantes” dado que su saturación tiende de lograr un tono más cálido. Para tener un buen nivel sin saturar la cinta con excesos de graves se requiere comprimir levemente instrumentos como bajo y bombo.

Estas cosas no son necesarias en la grabación digital ya que esta es linear, lo que significa que si grabas a una señal de -26db y otra a -6db, ambas suenan igual.

Las imprecisiones de lo analógico son agradables por un lado, pero otro, va alterando el sonido dado que los componentes y la cinta misma se gastan debido al uso excesivo. Si hablamos de Autotune, simplemente es un proceso para llegar a un punto en el que antes había que repetirlo una y otra vez. Pero de eso se trata: no estás obligado a hacerlo. Se puede evitar el camino fácil grabando una y otra vez y pretender que no hay manera de tener 10 tomas para luego unirlas.

En cierta forma, todas las grabaciones son deshonestas porque hay micrófonos, EQ, efectos y mezclas involucradas. Hasta un simple micrófono Mono en un cuarto no suena exactamente como si lo hubiéramos escuchado estando presentes.

Nuestro cerebro hace todo tipo de ajustes con lo que nuestros oídos escuchan en tiempo real, y los micrófonos no poseen esta habilidad. Además, la meta de la música es que el oyente pueda nadar en la experiencia que el artista presenta. Y generalmente se necesita de algunos “espejitos de colores del estudio” para que eso suceda.
02-11-2016 · Link permanente · Meta tags: Protools, estudio, sonido, autotune
¿El Bluetooth salvará nuestros oídos?
OjoConElSonido
Cada vez que Apple saca a la luz su nuevo IPHONE la polémica se instala. Esta vez la misma se hizo foco en que no se incluye el conector de audio tradicional que tienen todos los dispositivos con audio.

La explicación que dio la compañía de la manzana es que así logra usar el espacio que ocupaba ese conector dentro del teléfono para usar una batería más grande y que también, le permite hacer que el iPhone 7 sea resistente al agua y al polvo, porque pueden hacer una carcasa con menos lugares donde pueda filtrarse el agua.

Muy lindo todo con el nuevo Terminator pero… ¿Como vamos a escuchar música?

Una de las opciones seria usar el adaptador que viene en la caja del iPhone 7, y de un lado tiene un conector Lightning y del otro un enchufe miniplug convencional, lo que permite usar cualquier auricular estándar.

Otra opción (de las más caras) es usar auriculares más modernos, que se enchufan directo al puerto Lightning. Lo bueno: como ese puerto les brinda más energía y audio digital, pueden ofrecer sonido y funciones más sofisticadas.

Y aquí la opción en la que nos vamos a meter, los auriculares “bluetooth” últimamente de los más populares en el mercado. Pero el sonido por Bluetooth pierde la calidad?

El perfil del códec A2DP para transmitir y controlar música en Bluetooth da una velocidad teórica de 721 Kbps en óptimas condiciones de conectividad, y deja menos de 400 Kbps para transmitir música. Por tanto, bluetooth no podría transmitir música con calidad de CD en tiempo real ya que esta requiere de al menos 1411 Kbps de velocidad. Bluetooth necesita reducir el tamaño del audio mediante un códec de compresión, y el que incorporan por defecto todos los dispositivos Bluetooth-A2DP es el SBC.

SBC no sólo reducirá el tamaño y producirá pérdidas en la música sino que si transmitimos un archivo ya previamente codificado con pérdidas como son MP3, AAC, WMA, etc., el códec SBC incrementará la pérdida de calidad que ya de por sí tienen estos formatos.

Las tecnologías van mejorando a pasos agigantados pero como diría la mujer del Reverendo Alegria: “¡¿Alguien por favor quiere pensar en el audio?!”
03-10-2016 · Link permanente · Meta tags: bluetooth, I-Phone, sonido
The Walking Dead Con Los Ojos Cerrados
OjoConElSonido
“The Walking Dead”, es la serie basada -no tan al pie de la letra- en el cómic homónimo de Robert Kirkman de 2003 que nos muestra como un grupo de personas intenta sobrevivir en un apocalipsis zombie.
En #Ojo_Con_El_Sonido tenemos la costumbre de mirar con los oídos, por eso te traemos las cinco señales sonoras de que estás viendo TWD.




1 - Los sonidos guturales de los “caminantes”: Sin lugar a dudas, esta característica se nos quedó grabada desde aquel capítulo inicial cuando Rick, luego de salir de un coma de meses, da sus primeros pasos por este nuevo mundo zombie y se encuentra con “medio caminante” que se arrastraba por un parque. La empresa de micrófonos Audio Technica produjo un divertido corto al respecto llamado "Cómo microfonear a un zombie", lo pueden ver acá..

2 - El “chirrido” de chicharras: es una de las metáforas sonoras marca registrada de la serie. Es impactante escuchar ese colchón de chicharras en medio de una desolada Atlanta. Nuestra mente de inmediato hace el esfuerzo de construir significado en la brecha que existe entre el sonido de campo en medio de la ciudad. “Algo no anda bien” dice tu cabeza de modo inconsciente mientras va asimilando y, a su vez, creando ese nuevo escenario.

3 - Ausencia de “City Rumble” (ruido de ciudad): Este punto está relacionado con el anterior. Si mirás la serie por primera vez y la escena muestra a un personaje en medio de una ciudad pero no esuchás ni una bocina, te avisamos que no es que el mute esté activado. Es que en este mundo post apocalíptico ya no hay máquinas, ni autos funcionando, ni celulares sonando, ni personas caminando, ni obras en construcción; sólo sonidos de insectos y animales, a menudo interrumpidos por el “aggghhhh” de los caminantes.

4 - Los cráneos rotos: Un guiño, por así decirlo, al cine “gore” aparece con ese inconfundible sonido de cabezas atravesadas por flechazos o desmembraciones varias, momentos vitales que hacen que la serie no sea del todo recomendable para la hora de cenar.

5 - La voz “rasposa” de Daryl: Amamos y odiamos a todos los personajes, pero hay uno que ocupa el trono, en especial el de las chicas: Daryl Dixon, protagonizado por Norman Reedus, que con ese tono de papel de lija, similar a “Harry el Sucio”, hace que resulte casi imposible no darte cuenta que en tu tele están pasando TWD.

Así que ya lo saben, para que una serie tenga éxito, además de buenas historias y actuaciones es necesario crear una banda sonora con personalidad. Aquí en Faiketen estamos más que preparados no solo para eso, sino también para el Apocalipsis Zombie. No como en Terminus….



Richard Solano
20-11-2014 · Link permanente · Meta tags: twd, the walking dead, faiketen, banda de sonido, sonido
Tus oídos: un campo de batalla
OjoConElSonido
A veces llega ese momento en el que volvés a escuchar un disco después de mucho tiempo. En mi caso fue “Death Magnetic” de Metallica editado en 2008, el cual marcó el regreso de la banda a las pistas, con nuevo bajista incluido. Pero, notaron como suena ese album? Es el mejor ejemplo para introducir el tema de esta entrega: la “Batalla del sonido” (Loudness War).

Básicamente hablamos de una guerra motivada por un factor inherente al ser humano casi desde el principio de los tiempos: el ego. O como decimos en mi barrio, ver quién la tiene de mayores proporciones. Es que en las últimas dos décadas, el avance de la tecnología en los estudios de mastering permite maximizar el volumen de los discos sin distorsionar el audio (o casi) y, a partír de este fenómeno, nadie -ni artístas, ni discograficas- quiere pasar por la traumática experiencia de soportar que sus canciones en las radios suenen más “débiles” que las de sus colegas. Todos quieren destacarse sacando el disco más “ruidoso” y, al final, la principal perjudicada termina siendo la música ya que su rango dinámico, es decir "su vida", desaparece.

Para entenderlo mejor: imaginate que estás en un habitación con otras personas compitiendo a ver quién llega más alto. Obviemente el techo será el límite para todos. Entonces pedís que te levanten bien arriba para despegarte del resto. Cuando tu cabeza toque el techo vas a comenzar a enrollarte para que no te la aplasten contra el cielo razo. A medida que te van elevando vas a quedar hecho una suerte de torta, enroscado sobre tu propio cuerpo, apretado por tus propias extermidades; tu cabeza, tus piernas están casi en el mismo lugar. En este punto todo es confuso y asfixiante.

Lo mismo pasa con la música. Cuándo la señal se eleva hasta llegar a niveles extremos todo se compacta, se amontona, y entonces el tambor de la bateria se convierte en algo parecido a soplido, cómo en este ejemplo de la reedición 2008 de “Smell Like Teen Spirit” de Nirvana.

No notaron cuando están viajando en el colectivo escuchando música de repente cambian el track sin motivo aparente? Muy probablemente sea por fatiga auditiva ya que los sonidos débiles y los fuertes no se distinguen, es todo un hermoso embrollo en tus oídos. Todo está alto y cuándo eso sucede termina estando todo bajo (Yin y Yang).
Este fenomeno suecede por ejemplo con los archivos reproducidos por sistemas como iTunes, Spotify o Grooveshark, que en su ingeniería cuentan con logaritmos encargados de equilibrar el volumen de las diferentes canciones para evitar sobresaltos. Así un tema súper “loud” modelo 2014 puede llegar a ser atenuado hasta casi 9 dBs, lo equivalente perder más del doble de sonoridad, lo cual es percibido como más bajo que un tema de los 80’s. Mirá/escuchá este experimento.
Y lo mismo pasa en las radios donde además de existir procesadores dinámicos para equiparar el nivel de las canciones, se acostumbra normalizar los archivos músicales antes de ingresarlos en el sistema que los emite.

Una consecuencia súper marketinera de la “batalla del sonido” son varios de esos espejitos de colores llamados “Re-masterizados”. Lo único que te dicen es que SUENA MEJOR, pero en la mayoría de los casos sólo se trata de más volumen, en desmedro de la dinámica, el "aire" y la vida de esas obras.

Antés semejante panorama te preguntarás, "¿y qué puedo hacer yo?". Mmmm, poco... o mucho. Quizá tomar conciencia de que esos discos que antes escuchabas durante horas, no sólo lo hacías por gusto sino también porque no te "saturaban".

Richard Solano
18-09-2014 · Link permanente · Meta tags: loudness war, sonoridad, música, nirvana, metallica, faiketen, volumen
PONO: vinilos de bolsillo
OjoConElSonido
Los tiempos avanzan y al parecer todos nos acostumbramos (a la fuerza) al uso del mp3, ese formato que tantos dolores de cabeza le dio a la industria discográfica. Con una calidad de sonido no muy agraciada pero con la ventaja de poder transportarlo en grandes cantidades y en reproductores muy compactos, este soporte logró apoderarse del mercado tanto físico como virtual.

“Para que tu alma redescubra la música”… No, no es un slogan para un curso de Claudio María Domínguez, es la declaración de PONO (“correcto” en hawaiano), el proyecto que busca darle al usuario la calidad sonora que se merece. Para esto usa archivos digitales con una profundidad de 24-bit y una frecuencia de 192 kilohertz, es decir, una resolución más de 4 veces superior a la del CD la cual promete crear una experiencia parecida a la de escuchar vinilos pero en un formato de bolsillo.

El principal promotor de PONO es el músico Neil Young que ya estuvo involucrado en proyectos como el automóvil eléctrico, entre otros. Young declaró que PONO se propone darle lucha a la mediocridad del audio comprimido del mp3 para “presentar las canciones tal y como suenan durante las sesiones de grabación en un estudio”.

Esta iniciativa se desarrolla gracias al “crowdfunding”, ese sistema de recaudación pública en línea que comentamos en un newsletter anterior.

El reproductor de PONO tiene 128 gbs de capacidad, ampliable con tarjetas de memoria. Su precio de salida por lo pronto será de 399 dólares para este modelo básico y la compra de un disco completo rondará los 20 dólares.

Muchos músicos y productores dan su testimonio y el visto bueno sobre la calidad de PONO, entre ellos Eddie Vedder, Flea, Tom Petty, Rick Rubin, entre otros.

Esperamos con ansiedad la llegada de este nuevo chiche para ver si de una buena vez por todas nos puedan mimar los oídos.

Richard Solano
19-08-2014 · Link permanente · Meta tags: pono, audio, música, neil young, sonido, mp3, faiketen
El sonido "vuelve malo"
OjoConElSonido
Todos quedamos totalmente prendidos a quizás la mejor serie de todos los tiempos, Breaking Bad. Pero además de la increíble historia y las maravillosas actuaciones, ¿qué otro factor se suma para generar tanta tensión en escenas tan memorables? La respuesta la tiene Nick Forshager, el supervisor en la edición de sonido, que ha estado en el show desde el comienzo.

Cuando en la mayoría de las series la música ocupa entre 38 y 42 minutos, en Breaking Bad sólo promedia los 10. Hay muchas escenas íntimas, con dos o tres personajes, que se vuelven únicas gracias al sonido; donde lo que sucede alrededor deja de ser importante y el espacio se achica. Ya sea en la oficina de Saul o en la mesa de un restaurante, el sonido de una silla, el foley de un gesto, una canilla goteando, esa intimidad es la que ayuda a comernos las uñas.

Desde el inicio de la serie, Forshager sintió el desafío que implicaba el proyecto ya que nunca había leído un guión tan rico en detalles, y quizás también porque su creador, Vince Gilligan, le dijo en ese momento: “…Hagas lo que hagas, no lo arruines. Sólo podés hacerlo mejor de lo que ya esta”.
Entonces se trabajó en cada escena, cada audio, cada pequeño momento de una manera especial. Una vez que se estableció en el episodio piloto, todo lo demás sería mucho más fácil.

Y al parecer no lo arruinó porque en la primera temporada uno de los momentos de mayor tensión es cuando Walter asesina a “Crazy 8” (perdón por el spoiler). Ahí se da el mayor ejemplo de “intimidad sonora”. Lo único que se puede escuchar es la caldera y el agua que corre en las tuberías. A medida que la tensión aumenta, el nivel de la caldera se vuelve más intenso y disminuye cuando la tensión se aleja.
Cuando Walter se bate entre matar a o no a “Crazy 8” , lo único que se escucha es la caldera y la cadena alrededor del cuello que lo tiene enganchado al poste.

Una vez más queda demostrado que la “simpleza” no es tarea sencilla y nosotros agradecemos a Nick Forshager, no sólo por inspirarnos con su excelente trabajo, sino también, en lo personal, por ese delicioso y perturbador sonido de la campana del Tío Salamanca.

Richard Solano
06-06-2014 · Link permanente · Meta tags: breaking bad, sonido, diseño, faiketen, series,